lunes, septiembre 28, 2026
 

La jugada de Emiratos Árabes con su basura: megaplantas para convertir residuos en hidrógeno y energía y cerrar los vertederos

Dubái construye una de las mayores plantas waste-to-energy del mundo por USD 1.100 millones, mientras Sharjah sumará hidrógeno y energía solar al modelo.

Compartir

 
 

Hace algunos años, Emiratos Árabes Unidos comenzó a enfrentarse a un problema que crecía al mismo ritmo que sus ciudades. Cada vez generaba más residuos y seguir ampliando los rellenos sanitarios difícilmente podía ser la única respuesta. La apuesta fue recuperar todo lo posible y aprovechar una parte de aquello que no pudiera reciclarse para producir energía.

Lo que entonces eran grandes proyectos sobre el papel hoy son instalaciones en funcionamiento que se encuentran entre las más grandes del mundo de su tipo. Dubái y Sharjah ya cuentan con plantas de valorización energética en funcionamiento, mientras Abu Dhabi avanza con las suyas. Una infraestructura concebida inicialmente para reducir la cantidad de basura enterrada empieza así a ocupar un lugar relevante dentro de la gestión de residuos del país.

El ejemplo de mayor escala está en Dubái. El Waste-to-Energy Centre de Warsan entró en plena operación comercial en 2024 y puede procesar unas 5.666 toneladas de residuos municipales por día, cerca de 1,9 millones de toneladas al año. Sus cinco líneas de tratamiento alimentan una capacidad de generación de 220 MW, suficiente para abastecer de electricidad a unos 135.000 hogares.

La planta demandó una inversión cercana a los 4.000 millones de dirhams, alrededor de USD 1.100 millones, y puede recibir aproximadamente el 45% de los residuos municipales de Dubái. Buena parte de ese volumen, que antes necesitaba un lugar donde ser enterrado, ahora se convierte en electricidad.

La energía que queda bajo la basura: Córdoba prepara una nueva planta de biogás

Sharjah eligió un camino complementario

A pocos kilómetros de allí, en Sharjah, la tercera ciudad más poblada de los Emiratos Árabes Unidos, funciona desde el 2002 la que fue la primera instalación Waste-to-Energy a escala comercial del país. Procesa unas 300.000 toneladas anuales de residuos difíciles de reciclar y genera 30 MW de electricidad. La planta se integra con el sistema de recuperación y reciclaje desarrollado por BEEAH, que permitió llevar por encima del 90% la proporción de residuos que ya no termina en rellenos sanitarios.

En abril de 2026 alcanzó el millón de toneladas procesadas desde su inauguración. La segunda fase prevé duplicar la capacidad de tratamiento hasta unas 600.000 toneladas anuales y elevar la potencia instalada a cerca de 60 MW.

Los materiales que todavía pueden recuperarse tienen prioridad dentro del esquema de reciclaje, mientras la valorización energética queda reservada para las fracciones difíciles de reciclar. La combustión, sin embargo, no está exenta de impacto ambiental. También genera dióxido de carbono, especialmente cuando los residuos contienen materiales de origen fósil como los plásticos.

La búsqueda de alternativas para esas fracciones más difíciles de aprovechar llevó a Sharjah a explorar otro camino. En lugar de utilizarlas únicamente para generar electricidad, una parte podría convertirse en materia prima para producir un nuevo vector energético.

Rosario quiere transformar su basura en energía: del relleno sanitario a un negocio millonario

De residuo a hidrógeno

BEEAH trabaja junto con la británica Chinook Hydrogen y la japonesa Air Water en una planta comercial que utilizará residuos municipales y otros materiales difíciles de reciclar para producir hidrógeno.

El proyecto se instalará en Al Sajaa y recurrirá a procesos de gasificación y pirólisis para obtener un gas rico en hidrógeno, que posteriormente será refinado hasta alcanzar la calidad requerida para celdas de combustible. La primera etapa está prevista para 2027, con una producción de unas 7 toneladas diarias. En fases posteriores podría alcanzar las 20 toneladas por día.

La iniciativa retoma una posibilidad que ya aparecía años atrás en los planes de Sharjah, aunque entonces todavía estaba lejos de la escala comercial. Si cumple el cronograma previsto, los residuos difíciles de reciclar podrán seguir allí dos rutas de aprovechamiento distintas, la generación eléctrica o la producción de hidrógeno.

La transformación también alcanza al propio relleno sanitario de Al Sajaa. BEEAH pretende cerrarlo progresivamente y utilizar unas 53 hectáreas del terreno recuperado para instalar hasta 120 MW de generación solar.

Asunción toma una experiencia de Rosario para darle valor a un residuo urbano

Abu Dhabi también entra en juego

La reducción de los residuos enviados a disposición final también avanza en Abu Dhabi. El emirato desarrolla la planta Waste-to-Energy de Al Bihouth, diseñada para procesar alrededor de 900.000 toneladas anuales de residuos municipales no reciclables y generar electricidad equivalente al consumo de unos 52.000 hogares.

A la capacidad de valorización energética se sumará una mayor recuperación de materiales. En julio de 2026, Tadweer adjudicó la construcción de una nueva instalación capaz de clasificar y recuperar materiales de unas 400.000 toneladas anuales de residuos municipales, comerciales e industriales. El objetivo declarado es desviar de los rellenos sanitarios el 80% de los residuos de Abu Dhabi hacia 2031.

 
BioEconomía.info
BioEconomía.infohttps://www.bioeconomia.info
El portal líder en noticias de bioeconomía en español.
 
 

Lo último

 

Imperdible

Más noticias

BioEconomia.info_logo
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Puedes revisar nuestra política de privacidad en la página 'Política de Privacidad'.