Dos toneladas de un mismo grano pueden parecer idénticas. Tienen el mismo color, responden a parámetros comerciales semejantes y hasta pueden haber salido del mismo campo. Sin embargo, detrás de cada una puede haber una historia productiva muy diferente: cuántas veces entró una máquina al lote, qué fertilizantes se utilizaron, cómo se manejó el suelo, qué energía demandó la cosecha y qué cantidad de gases de efecto invernadero quedó asociada al proceso.
Durante décadas, esa historia permaneció escondida detrás del volumen y la calidad física del producto. Pero ahora, mientras el mundo demanda energía, combustibles, químicos o materiales que no dañen el ambiente, el valor ambiental de las materias primas agrícolas comienza a adquirir valor propio. Y ese valor no se consigue con una simple declaración. Se necesitan datos, trazabilidad, métodos de cálculo y certificaciones capaces de acompañar al cultivo desde el lote hasta su transformación industrial.
En definitiva, para que un litro de SAF llegue a la turbina de un avión, alguien tiene que producir la materia prima, certificar su perfil de emisiones y conectarla con la demanda industrial. Ese eslabón —entre el lote sembrado y la planta de procesamiento— es justamente el que Adamant Group decidió convertir en una unidad de negocio propia. Y eligió Buenos Aires como sede.
La compañía, fundada en 2013 y con sede corporativa en Zug, Suiza, anunció la creación de Adamant Agro, una plataforma internacional dedicada a la originación y certificación de materia prima agrícola de baja intensidad de carbono —conocida en la jerga del sector como Low-CI feedstock— destinada a las industrias de bioenergía, combustibles y químicos renovables y SAF (Sustainable Aviation Fuel). La nueva unidad consolidará y liderará todas las actividades agrícolas del grupo a nivel mundial.
El puente entre el campo y el combustible
El modelo de Adamant Agro apunta a integrar capacidades que hoy están dispersas: originación de materia prima, evaluación del perfil de emisiones, certificación internacional y conexión directa con la demanda energética. Para eso, la unidad contará con agrónomos, biotecnólogos y especialistas en evaluación y certificación de CO₂, un equipo diseñado para funcionar como puente entre las agroindustrias, los productores del campo y la industria energética global.
‘La agricultura es donde comienza la transición energética. Con Adamant Agro, estamos construyendo el eslabón perdido entre el campo y el combustible —dándoles a los productores las herramientas y la certificación para reducir su intensidad de carbono, y a la industria energética un suministro confiable y trazable de materia prima de bajo carbono‘, expresó Riccardo Marchetti, CEO de Adamant Group.
Más allá de la originación y la comercialización, la unidad ofrecerá servicios de asesoría para empresas y productores que busquen hacer la transición hacia una agricultura regenerativa y de bajas emisiones. Eso incluye el apoyo en la adopción de nueva genética, prácticas agronómicas y el uso de insumos biológicos capaces de reducir la huella de carbono de la producción sin comprometer la productividad. También brindará lo que el grupo denomina ‘soluciones circulares’: acceso a insumos compatibles y canales comerciales establecidos para sectores que necesitan mejorar su perfil de emisiones.
Nuevos cultivos y productos biológicos
Entre las líneas de trabajo de Adamant Agro se destaca el desarrollo de nuevos cultivos Low-CI —incluyendo cultivos de cobertura— y productos biológicos diseñados para mejorar simultáneamente el perfil de emisiones, los rendimientos y la salud del suelo. La unidad combina perfiles técnicos —agrónomos, biotecnólogos, especialistas en certificación de carbono— con el objetivo de trabajar junto a los productores en el diseño de sistemas productivos que sean, a la vez, más eficientes y más certificables.
Buenos Aires como epicentro
Para Adamant Agro, la decisión de instalar la sede en Buenos Aires es estratégica. El grupo se posiciona en el corazón de una de las regiones de originación agrícola más relevantes del mundo. Desde allí, la unidad se expandirá siguiendo la presencia y la red de socios que Adamant ya tiene consolidada, con proyección hacia Europa, Asia Central y África.
La región concentra agricultura extensiva, biotecnología, producción de insumos biológicos y una de las mayores infraestructuras agroindustriales del mundo. Esa combinación ofrece escala, conocimiento técnico y capacidad logística, tres condiciones difíciles de reunir en un mismo territorio.
Un grupo con escala global
Adamant Group es uno de los actores líderes de Europa en el sector de biocombustibles avanzados y materias primas renovables. Opera en más de 25 países de Europa, Asia, África, Medio Oriente y América Latina, a lo largo de una cadena de valor integrada que abarca aprovisionamiento, procesamiento y distribución de biocombustibles líquidos de bajo carbono. El grupo cerró el bienio 2024-2025 con un volumen acumulado de 1,2 millones de toneladas de productos certificados comercializados e ingresos cercanos a los 1.500 millones de euros.
Con raíces en su origen italiano, Adamant se define como una compañía que combina innovación tecnológica, visión global y responsabilidad social, orientada a construir cadenas de suministro energético más transparentes, resilientes y sostenibles. La creación de Adamant Agro marca un nuevo capítulo en esa estrategia: el salto del procesamiento y el trading hacia el origen mismo de la materia prima.


