En un evento trascendental para el agregado de valor de los recursos biológicos ecuatorianos, el pasado 11 de abril, las ministras de Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE), Sade Fritschi, y de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca (MPCEIP), Sonsoles García, presentaron oficialmente en Tena, provincia de Napo, el de 2024, el ‘Libro Blanco de Bioeconomía’. Este documento representa un análisis exhaustivo sobre la relación entre la economía global, el medio ambiente y la bioeconomía, abordando aspectos cruciales como los productivos, tecnológicos, económicos, legales, políticos y ambientales.
El Libro Blanco de Bioeconomía es el resultado del Proyecto de Asistencia Técnica para Fortalecer la Política Pública de Bioeconomía y Conservación de la Biodiversidad, respaldado por la Agencia de Desarrollo Francesa (AFD), la administración del Fondo de Inversión Ambiental Sostenible (FIAS) y liderado técnicamente por la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL).
Una de las características más destacadas de este proyecto es su enfoque participativo, que involucró a 292 actores de diversos sectores vinculados con la bioeconomía en Ecuador. A través de talleres y reuniones, se promovió la participación activa de representantes del MAATE, MPCEIP, la academia, el sector privado y organizaciones no gubernamentales, asegurando así un proceso inclusivo y equitativo.
Uno de los aspectos más relevantes del Libro Blanco es la definición de la bioeconomía en el contexto nacional, con la mirada puesta en el año 2033. Se espera que para ese entonces, Ecuador haya transformado su estructura productiva, fomentando la innovación, la sostenibilidad y el aprovechamiento responsable de los recursos biológicos.
Sonsoles García, ministra del MPCEIP, subrayó la importancia de este hito al afirmar que «la economía ecuatoriana ha dependido históricamente del uso y comercialización de los recursos de la diversidad biológica. El crecimiento del país estará ligado a nuestra capacidad para identificar y adoptar nuevas formas de participación en las cadenas de valor, a través de una gestión de recursos más sensata».
Por su parte, Sade Fritschi, ministra del MAATE, destacó el rol crucial de la bioeconomía en la búsqueda de soluciones a los desafíos globales más urgentes, desde la conservación de la biodiversidad hasta la mitigación del cambio climático. «La bioeconomía no es solo una opción, es una oportunidad imperiosa para abordar estos desafíos y mejorar la calidad de vida de nuestras comunidades», enfatizó.
El Libro Blanco de Bioeconomía marca un paso crucial en la construcción de una política pública sólida en Ecuador. Este documento sienta las bases para la creación de una Estrategia Nacional sobre la Bioeconomía Sostenible, que contribuirá al desarrollo económico del país y a la transición hacia un modelo más ecológico y sostenible. En un mundo cada vez más consciente de la necesidad de preservar el medio ambiente y promover la sostenibilidad, Ecuador se posiciona como un líder en la promoción de prácticas económicas responsables y respetuosas con el entorno.


