Esta innovadora granja se está construyendo en Rotterdam y será el hogar de 40 vacas lecheras cuando esté finalizada. La idea es que la granja abastezca a la ciudad todos los días con productos lácteos frescos, elaborados, dicen los desarrolladores, «de una forma respetuosa con los animales y el medio ambiente y la economía circular».
Los tres flotadores de concreto que se están fabricando en un dique seco, juntos formarán los cimientos de la granja flotante. El plan es que esta balsa se envíe a su ubicación definitiva en Merwe4Haven, Rotterdam a mediados de mayo. Sin embargo, en el transcurso del desarrollo de esta granja algunas fechas se han movido en el camino, lo que demora su apertura final. Los cerebros detrás de este proyecto audaz son: Corage, el instituto de innovación del sector lácteo y la agricultura holandesa; Uit Je Eigen Stad, el líder nacional en agricultura urbana y Beladon, una empresa holandesa líder en desarrollos flotantes.
Solución escalable para las ciudades
Peter van Wingerden representante del Beladon, afirmó: «estamos encantados de que la construcción de la granja flotante haya comenzado. Después de todos los preparativos, este es un hito sin precedentes para todos los que han trabajado para poner en marcha este proyecto. Construir sobre el agua siempre trae consigo desafíos adicionales, aunque nos ofrece la oportunidad de trasladar la producción de alimentos al centro de la ciudad. Creemos que construir sobre el agua es el camino a seguir en un país con un clima cambiante y una urbanización cada vez mayor. La granja flotante es la solución escalable perfecta para ciudades como Rotterdam, con mucho espacio en el agua», explicó.

Van Wingerden ve enormes oportunidades para este prototipo en todo el mundo. «Durante los próximos meses construiremos con la celeridad debida para que podamos dar la bienvenida a nuestro primer vacuno este año», agregó.
Otros beneficios de este sistema, cerca de las poblaciones urbanas, es la reducción de la distancia que la leche y otros productos lácteos necesitan recorrer para llegar a los consumidores urbanos, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero y poniendo a los compradores nuevamente en contacto con la naturaleza y la agricultura.
Robots, luces LED y jardín en la azotea
El tambo albergará 40 vacas en la estructura flotante, que medira 40 metros de largo por 32 metros de ancho. Las vacas podrán usar un «jardín de vacas» en la parte superior de la estructura, con un piso suave que tendrá la sensación de un entorno de vida natural. Habrá árboles y arbustos disponibles para ofrecer áreas de sombra y el techo del jardín de vacas se podrá abrir por completo. La orina producida por las vacas se escurrirá por el piso hacia una instalación de almacenamiento hermética.
Al mantenerlo allí, las emisiones de amoníaco serán eliminadas y podrá distribuirse para su uso como fertilizante para las granjas urbanas. El estiércol, por otro lado, se recogerá y almacenará por separado. Se utilizará un biodigestor para convertirlo en biogás y fertilizantes, que a su vez se pueden usar en la pasturas que se utilizan para alimentar a las vacas.
El agua de lluvia también será recolectada y filtrada para que las vacas puedan beber. Las vacas tendrán acceso a un pastizal adyacente mediante el uso de un puente entre la granja y el muelle para cruzar el agua, cuando las mareas lo permitan.
Las vacas serán ordeñadas con una máquina de ordeño robótica y tendrán acceso a hierba adicional en la granja que se cultiva bajo iluminación LED. Una vez finalizado el período de prueba y de confirmarse su éxito, el proyecto contempla la ampliación de las instalaciones para que la granja pueda albergar a 200 vacas que produzcan 5.000 kg de leche por día.
Beneficios para todo el sector
La leche cruda se dispensará a los consumidores a través de un «grifo de leche» público y las máquinas expendedoras venderán productos procesados. Los productos lácteos también se venderán en restaurantes, hoteles y tiendas locales.
La nueva granja exhibirá la última tecnología. «La realización de la granja flotante es un activo enorme para el sector agrícola holandés en su conjunto», dijo Carel de Vries, representante de la organización de innovación Courage. «Es casi imposible acercar el procesamiento de vacas y productos lácteos a los residentes de la ciudad. Además, la última tecnología será probada en la granja flotante en el futuro con el objetivo de reducir drásticamente el impacto ambiental. Estamos desarrollando oportunidades que beneficiarán a todo el sector de la producción láctea en todo el país en los ámbitos del bienestar animal, el procesamiento del estiércol y la economía circular. Estamos agradecidos por la ayuda que hemos recibido hasta la fecha de todos los socios involucrados».



