La aviación es uno de los sectores más difíciles de descarbonizar. Por eso, la Unión Europea ha establecido un marco regulatorio ambicioso: a partir de 2025, es obligatorio que al menos el 2 % del combustible utilizado en vuelos contenga combustibles sostenibles de aviación (SAF), con metas progresivas hasta alcanzar un 70 % para 2050. Este mandato, que responde a los compromisos climáticos del Pacto Verde Europeo, exige no solo grandes inversiones industriales, sino también el desarrollo urgente de nuevas cadenas de suministro de materias primas sostenibles.
Frente a este desafío, TotalEnergies y el grupo agroindustrial Avril — que a través de su filial Saipol es el mayor productor europeo de biodiesel— anunciaron un acuerdo para impulsar en Francia el desarrollo de una cadena de valor basada en cultivos de servicio destinados a la producción de aceites vegetales para SAF.
Cultivos de servicio: una solución agrícola regenerativa y de bajo carbono
Los cultivos de servicio, también conocidos como cultivos intermedios o de cobertura, se siembran entre dos cultivos principales, en los periodos donde el suelo suele quedar expuesto. Esta práctica no solo mejora la estructura del suelo, previene la erosión y aumenta la retención de agua, sino que permite la producción de biomasa oleaginosa sin necesidad de destinar nuevas tierras.
Desde el punto de vista ambiental, estos cultivos son altamente valiosos porque presentan una huella de carbono muy baja, al aprovechar recursos ya existentes y contribuir activamente a la captura de carbono atmosférico. Esta característica los convierte en materias primas ideales para la producción de SAF, conforme a la regulación europea, que exige reducciones significativas de emisiones frente a los combustibles fósiles.
Buscando acelerar el cumplimiento del mandato, Bruselas impone compensaciones al uso de SAF
Tecnología de aceites: de la semilla al jet
La producción de SAF a partir de aceites vegetales se basa en la tecnología HEFA (Hydroprocessed Esters and Fatty Acids), que permite transformar triglicéridos presentes en semillas oleaginosas en hidrocarburos similares a los del queroseno convencional. Esta tecnología ya está madura, y es utilizada en varias refinerías —incluidas las de TotalEnergies— tanto en procesos dedicados como mediante coprocessing, que integra materias primas renovables en plantas tradicionales.
Entre todas las rutas posibles para producir SAF, los aceites vegetales ocupan un lugar destacado: permiten aprovechar infraestructuras existentes, tienen costos de conversión competitivos y, con las certificaciones adecuadas, ofrecen un perfil climático favorable.
Francia se prepara: una cadena nacional para aceites de SAF
El acuerdo entre TotalEnergies y Avril busca precisamente eso: estructurar una cadena francesa de suministro de aceites vegetales provenientes de cultivos de servicio, como la carinata y la camelina. Avril, con su larga trayectoria en oleaginosas, será responsable del suministro de la materia prima, mientras que TotalEnergies transformará los aceites en biocombustibles de aviación en sus biorrefinerías francesas.
Según Valérie Goff, SVP de Combustibles Renovables de TotalEnergies, “este acuerdo representa una etapa clave para garantizar la disponibilidad de materia prima local, sostenible y trazable para la producción de SAF, un eje central de nuestra estrategia de transición energética.”
La carinata y el vínculo franco-argentino
Los cultivos estrella en este nuevo paradigma son las oleaginosas invernales. Utilizadas como cultivo de cobertura en regiones como Argentina, la carinata se ha destacado por su alto contenido de aceite y su baja huella de carbono, validada mediante certificaciones de organismos como RSB (Mesa Redonda sobre Biomateriales Sostenibles) y auditada por SCS Global.
Desde 2020, Saipol recibe cargamentos de carinata argentina, producida bajo estándares de sostenibilidad certificados, que procesa en su planta de Grand-Couronne, en Alta Normandía. Allí, el grano se transforma en proteínas vegetales para alimentación animal y aceite, que posteriormente es enviado a bp en España, donde se utiliza para producir SAF conforme a especificaciones técnicas europeas.
Esta experiencia demuestra la viabilidad de una cadena de suministro global con trazabilidad completa, y ofrece un modelo que ahora busca ser replicado en suelo francés.
Un modelo integrador para el agro y la industria
Para Avril, este acuerdo representa mucho más que una oportunidad comercial. Según Emmanuel Manichon, Director General de Primera Transformación y Energías Renovables del grupo, “estamos construyendo un modelo local, eficiente y competitivo, que integra al agro con la industria para acelerar la descarbonización del transporte aéreo, al tiempo que genera valor para todos los actores de la cadena.”
La producción de SAF basada en cultivos de servicio no solo atiende a las exigencias regulatorias europeas: también contribuye a una bioeconomía regenerativa, capaz de multiplicar la productividad del agro, mejorar los suelos y generar ingresos adicionales para los productores.
En un contexto de urgencia climática y mandatos crecientes para la descarbonización de la aviación, el desarrollo de nuevas cadenas de suministro de materias primas sostenibles es imperativo. La alianza entre TotalEnergies y Avril es una jugada estratégica que busca posicionar a Francia como líder en la producción de SAF a partir de aceites vegetales de bajo carbono, con una visión integral que abarca desde el campo hasta la turbina.


