Total abandona el petróleo en otra refinería y la reconvierte para producir biocombustibles y bioplásticos

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Total, la compañía multinacional de origen francés que opera en el campo del petróleo y la petroquímica, anunció que remodelará otra de sus refinerías para dejar de procesar crudo y en su lugar utilizar materiales de origen biológico. Se trata de un paso más por alcanzar su objetivo de ser neutro en carbono para 2050.

En 2015 Total había cerrado la refinería ubicada en La Mède, Francia, para realizar las obras de adecuación para reemplazar el petróleo por aceites vegetales y grasas animales. Con más de U$S 300 millones invertidos, en 2019 la refinería retomó sus operaciones para producir hasta medio millón de toneladas de combustible diésel obtenido a partir aceite de colza, girasol, palma y carinata, así como sebo vacuno y otros materiales biológicos.

Recientemente, la compañía francesa anunció que ha llegado el turno de sumar a la refinería de Grandpuits, en Seine-et-Marne, a la plataforma de crudo cero. Con una inversión estimada en unos U$S 600 millones, Total reconvertirá la refinería en una biorrefinería capaz de producir combustibles renovables y bioplásticos. Se espera que las tareas se completen para 2024.

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Con la reutilización industrial de la refinería de Grandpuits en una plataforma de crudo cero centrada en las energías del futuro conectadas con la biomasa y la economía circular, Total está demostrando su compromiso con la transición energética y reafirmando su ambición de lograr la neutralidad de carbono en Europa para 2050”, dijo Bernard Pinatel, presidente de Total Refining & Chemicals.

«Los biocombustibles que reducen las emisiones de carbono en al menos un 50% en comparación con sus equivalentes fósiles son un componente de la estrategia de Total para enfrentar el desafío de la neutralidad de carbono», dijo la compañía en un comunicado, destacando que la instalación de Grandpuits se convertirá en una plataforma modelo de crudo cero en Francia, con tres nuevas unidades industriales.

Una unidad de diesel renovable que contribuirá a la hoja de ruta de Francia para el despliegue de combustible de aviación sostenible, que exige un objetivo de incorporación al combustible de aviación del 2% para 2025 y del 5% para 2030. Dispondrá de una capacidad para procesar 400.000 toneladas al año de grasas animales y aceite de cocina usado y otros aceites vegetales como colza para producir 170.000 toneladas biocombustibles para la aviación comercial, 120.000 toneladas de combustible diésel renovable y 50.000 toneladas de nafta renovable que serán utilizadas para la elaboración de bioplásticos.

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La oportunidad de la carinata

La segunda unidad será una planta para producir PLA, un bioplástico biodegradable y reciclable cuya demanda se encuentra en un franco crecimiento a un ritmo del orden del 15% por año. El biomaterial es utilizado para envoltorios de películas y envases rígidos, así como en numerosas aplicaciones industriales. Para este proyecto Total ha establecido un joint-venture con Corbion, una empresa holandesa enfocada en los mercados de alimentos y química renoble. Total y Corbion lanzaron con éxito su primera planta de PLA en Tailandia en 2018 y han decidido invertir en una nueva planta europea. Con una capacidad de producción anual de 100.000 toneladas, esta segunda planta comenzará a operar en 2024, lo que convierte a Total Corbion PLA en el mayor productor mundial de este biopolímero.

La tercera unidad consiste en la construcción de la primera planta de reciclaje químico de Francia, que se llevará en sociedad con Plastic Energy donde Total tendrá una participación del 60%. Plastic Energy aportará su innovadora tecnología de reciclaje, que permitirá  convertir los desechos plásticos en un líquido llamado TACOIL a través de un proceso de fusión por pirólisis. El TACOIL se utilizará como materia prima para la producción de polímeros con propiedades idénticas a los polímeros vírgenes. La tecnología produce un biomaterial adecuado para su uso en aplicaciones de calidad alimentaria, un criterio importante para las empresas de envasado de alimentos. La nueva unidad ayudará también a Total a cumplir su objetivo de producir el 30% de sus polímeros a partir de materiales reciclados para 2030.

El proyecto se complementará con la instalación de dos plantas de energía solar fotovoltaica, que totalizarán 52 MW de potencia, lo que contribuirá a la ambición de Total de proporcionar electricidad verde a todas sus instalaciones industriales en Europa. Las plantas serán construidas y operadas por Total Quadran, la filial de total que se especializa en el desarrollo y producción de energía renovable en Francia.

 
 
 
 
 

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